Discernimiento

El testimonio de Moira: hija de la escritora de “las brumas de Avalon”

Muchas de las personas que llegaron a esta comunidad, llevadas de la mano por el Espíritu Santo, conocen del camino de la wicca y la brujería, y por tanto muchas conocen bien la novela ( y posteriormente película ) denominada “las brumas de Avalon”.  Quisiera contar cómo llegué yo a esa película en mis tiempos engañada por el enemigo, para luego compartirles el testimonio de la hija de la autora de esta novela, y la importancia de lo que denuncia acerca de su madre, e incluso de su padre.

Llegué a la información sobre las brumas de Avalon durante el tiempo que estaba metida en wicca y paganismo. Entre las muchas otras sincronías y cosas que el enemigo me fue llevando, estuvo ésta película, no recuerdo si la ví en redes sociales como recomendada, pero de algún lado supe de ella, y sin pensarlo más, me lancé a comprar una copia en DVD.

Ver la temática de la adoración a la “diosa”, escuchar la música celta de entrada a la película, por Lorena McKennitt, que era del mismo tipo que yo tocaba en mis círculos y rituales, y ver a las sacerdotisas con sus túnicas en una situación muy mística, era 100% una forma de reforzar mi programación wiccana. Lamentablemente este es otro ejemplo de la agenda del enemigo a través de cantantes y artistas así como de las películas de Hollywood. Anjelica Huston, quien ya había trabajado en roles de bruja, y quien queda claro a quién le es leal, encabezaba la recreación de esta novela.

Ver ésta película fue como una confirmación de muchas de las doctrinas que yo venía aprendiendo dentro de la wicca. Desde el concepto de la reencarnación y almas gemelas (en la película dice que la reina debe concebir un hijo con un hombre que supuestamente es su alma gemela y fueron pareja en otras vidas… sí, de nuevo… el mismo sonsonete de siempre) hasta los dones paranormales y los rituales del dios y la diosa, combinado con una relación sexual entre hermanos… realmente uno puede dilucidar bien la temática totalmente proveniente del enemigo de nuestro Dios, y cómo la programa mentalmente en toda persona que sigue sus doctrinas.  Obviamente, esta película fue una de las primeras cosas de las cuales me deshice cuando el Espíritu Santo me mostró la verdad.

El shock cuando me di cuenta que Anjelica Huston era otra bruja illuminati, que cantantes como Lorena McKennitt y Sarah McLachlan también estaban ligadas a la adoración de la diosa pagana, que es otra careta del enemigo de Dios, fue realmente como un balde de agua helada, que aunque sea desagradable, era muy necesario. Después de leer lo que Moira Greyland expuso sobre su madre, quien fue la autora de esta novela, mi primer pensamiento inmediato fue llevarme la mano a la cabeza por lo tonta que fui durante el tiempo que estaba engañada, que ni siquiera me imaginaba en qué andaba la autora y las personas de su familia, y allí estaba yo considerando su novela.

No es de sorprender que salgan a relucir ahora cuestiones relacionadas con la escritora, y que su misma hija actualmente ha escrito su historia e un libro y asista a pláticas y a grupos cristianos advirtiendo de los peligros de las doctrinas wiccanas de su madre, así como revelando los abusos, la pederastia de su padre, y el lesbianismo de su madre.

Marion Zimmer Bradley, la autora de las brumas de Avalon, profesó un interés de por vida en lo oculto y en la década de 1980 se describió a sí misma como “neopagana”, explicando su fé como una que “rechaza la creencia cristiana”. Ella dijo que también creía en la clarividencia, la percepción extrasensorial y la reencarnación, y ayudó a establecer el centro sin fines de lucro para la religión “no tradicional” en una cochera en su propiedad de Berkeley. El centro organizó reuniones de grupos alternativos como por ejemplo, los wiccanos.

El mejor testimonio es siempre de alguien que lo vivió directamente. Pasemos entonces a las palabras de su hija, tomadas de una conferencia y de su libro.

   

El testimonio de Moira Greyland, harpista y cantante, hija de Marion Zimmer Bradley

“Mi madre y mi padre son dos famosos autores de la comunidad gay: mi madre es la escritora Marion Zimmer Bradley, la autora de la novela arquetípica de la wicca “las brumas de Avalon” y muchos otros libros, y mi padre es Walter Breen, un autor que escribió muchos libros sobre monedas.

Al crecer, se esperaba de mí que fuese la títere perfecta: se esperaba que estuviera absolutamente a favor de todas las cosas gay, ya que como había sido criada por personas homosexuales, me inculcaron que los demás estaban solo buscando lastimarnos. Este es el problema: mi padre sabía exactamente como era eso, de “crear” a un homosexual. Mi padre creía que la homosexualidad era algo innato a todas las personas y que la única manera de lograr que un niño abrace su homosexualidad natural, es que tenga experiencias sexuales con su mismo género antes de ser lo suficientemente maduro de edad para que “se le arruine” por una niña.

Como se pueden imaginar, ambos de mis padres me usaron, ellos querían que yo fuera lesbiana. Mi padre fue enviado a la cárcel, porque yo lo denuncié, no por lo que me hizo a mí cuando tenía 5 años, sino por lo que le venía haciendo a otros niños jóvenes incluso desde antes que yo naciera.  Yo traté cuando tenía 13 años de denunciarlo por tener relaciones con uno más de sus niños prostitutos bajo nuestro mismo techo,  y yo sabía de ello porque hablaba con los niños, charlaba con ellos todo el tiempo.  Eramos amigos, porque eran de mi edad.

Mi madre y su amante femenina, con la que estuvo por 20 años, no hicieron nada. No denunciaron a mi padre, no lo hicieron que se detuviera. Pero lo ayudaron a que se mudara a un departamento y ellas dos se mudaron a mi casa. Mientras estuvo en su departamento, tuvo todo tipo de privacidad, y se pueden imaginar lo que hizo con eso. 10 años después, mi padre acosó sexualmente a un niño enfrente de mí, y eso finalmente me hizo hablar, porque se atrevió a hacerlo frente a mí, y no tenía modo de negarlo.

Mi padre tenía libros con imágenes muy gráficas sexuales para persuadir a los niños de que el sexo es natural y que todos tenemos que vencer nuestras defensas naturales.

Como se pueden imaginar, mi familia no estuvo contenta conmigo por denunciar a mi padre. Me dejaron de hablar y hasta la fecha, lo defienden a él. Jamás me defendieron a mí. Para darles una idea de lo difícil que es hablar de estos temas, mi madre ha estado muerta desde 1999, mi padre ha estado muerto desde 1993 ya que murió en la cárcel, y el confesó de tratar de persuadir al juez de lo correcto de su percepción. El escribió un libro sobre este tema, que mi madre editó, glorificando el sexo entre adultos y niños, y mi madre escribió un artículo complementario defendiendo el lesbianismo y la pederastia. Nada de esto debería ser secreto, y sin embargo, la gente no quiere creerlo, y lo que no se sabe es que la filosofía dentro de la agenda gay es muy diferente de la filosofía del resto del mundo. La diferencia fundamental es la siguiente: la gente gay piensa que el sexo es bueno todo el tiempo, con cualquier persona, y entre más sexo, más felicidad.

En todo caso, mi padre se fue a la cárcel pensando de la misma forma que ya pensaba y nunca se arrepintió. Posteriormente, yo me fui de California y escribí mi libro llamado “The last closet”.

¿Acaso creen que crecí bajo la educación de la iglesia, siendo hija de la escritora de historias de brujería y paganismo más influyente? para nada. A mí me criaron para pensar que todos los cristianos son malos, y que tratan de meter culpas a todos, y que odian a la gente gay, etc. Ustedes pueden buscar mi historia en internet, y detalla la historia de mis padres. Fui nominada para premios, pero en muchos otros lados, fui llamada “intolerante”.

Fui la hija de una pareja homosexual, viviendo por mí misma sus creencias, día tras día. ¿Cómo puedo ser “tolerante” si todos mis amigos fueron usados como prostitutos, o mi padre les daba drogas? Si fui una niña que vivió en el infierno, que trató de suicidarse por primera vez a los 10 años, y pasé mi adolescencia durmiendo en sofás para no ser otra de las víctimas de los amigos de mis papás o de ellos mismos.

La primera vez que recuerdo que mi padre me hizo algo violento, yo tenía cinco años mientras que mi madre me había empezado a abusar desde los 3 hasta los 12 años.

Él me dijo sin rodeos que ningún hombre me habría de querer porque todos los hombres eran secretamente gays, pero que aún no habían aceptado su homosexualidad natural. Debido a eso, aprendí a actuar de una forma bien masculina…  basta con decir que ambos  padres querían que yo fuera homosexual, y estaban horrorizados por el hecho de ser hembra y contra mi voluntad terminé aceptando que era un “niño en el cuerpo de una niña”,  y terminé detestando sentir atracción por el sexo opuesto que debería ser lo normal.”  

El trauma sufrido por Moira y Patrick su hermano fue tan grande que ambos eligieron un nuevo apellido, “Greyland”, para repudiar los apellidos de sus padres. El abuso no sólo fue sexual, sino también físico y psicológico, y fue tan salvaje que ambos hermanos continúan sufriendo de poderosos síntomas de trastorno de estrés postraumático.

Greyland dice que ha hablado con muchas otras personas que fueron criadas por padres LGBT y sus historias son muy similares a las suyas

“Todos y cada uno de los hijos de padres homosexuales con los que hablé tenían ciertas cosas en común”, escribe en The Last Closet . “Aquellos que solo tenían padres del mismo sexo en la casa sufrían por su padre faltante y anhelaban tener un verdadero padre, y casi todos nosotros habíamos sido sexualizados demasiado jóvenes“.

Mis observaciones en relación a las creencias de mi padre y de mi madre son estas:  La actividad sexual llevada a cabo a una edad temprana facilitará que dicha persona tenga ganas de tener actividad sexual con cualquier persona.  Si un número suficiente de niños es sexualizado mientras es suficientemente joven, entonces inmediatamente la homosexualidad se volverá “normal” y aceptada por todas las personas, y las “anticuadas nociones de fidelidad desaparecerán”.

Estuve en California con otros hijos criados por homosexuales y hablando en contra del matrimonio homosexual,  pero algo es claro y  es que ellos necesitan mostrar a mis padres como simples criminales sexuales locos, y no como homosexuales que están siguiendo convicciones éticas y tratando de crear la utopía según su fantasía. Ellos no tienen la voluntad de aceptar que, quizá, la homosexualidad puede resultar en la destrucción de los niños y hasta de los adultos que insisten en quedarse en ese camino. 

Teniendo como base el tiempo que pasé dentro de la comunidad homosexual, creo que tengo claro que los valores que ellos tienen son totalmente distintos; su hipótesis es que todas las personas son homosexuales y que sólo están “en el armario” y que las experiencias sexuales a una edad temprana evitarán que el hijo homosexual  permanezca en el armario, y que hará que que todo el mundo sea feliz.

Basta con mirar los escritos de numerosos autores de la izquierda marxista que creen que la sexualidad temprana es de alguna manera “beneficiosa” para los niños. 

Debido a mi larga experiencia con BDSM (bondage, sadomasoquismo) mi creencia es que la homosexualidad es una cuestión de programación, al igual que las fantasías BDSM lo son. Para el practicante del BDSM, la práctica continua es sexualmente excitante, y por supuesto que sucede lo mismo con el homosexual. Mi madre por ejemplo se volvió lesbiana porque fue abusada por su padre. Mi padre fue violado por un sacerdote, y lo consideraba como el único amor que él alguna vez experimentó.

Obviamente, mi perspectiva es incómoda para las personas izquierdistas y creo que por ser víctima de una familia LGTB tengo la potestad para opinar. Voy a seguir hablando públicamente sobre esto.  Por mucho tiempo me quedé callada. El “matrimonio” homosexual no es más que una forma de generar niños a la imagen de sus “padres”, pero dentro de 10 a 30 años, los sobrevivientes/víctimas hablarán. 

He escuchado todas las protestas habituales: “tus padres eran así porque eran malvados, no porque fueran homosexuales”, pero estoy en desacuerdo, escribe Moira Greyland en su libro.  “El problema subyacente es filosófico y se basa en creencias que no solo son comunes a la cultura gay sino a la cultura popular. Y esta es la creencia central: todo tipo de sexo siempre es bueno, no importa de qué tipo sea”. 

Con esto concluye Moira su fuerte testimonio.

Comentarios finales

Recientemente realizamos el video que anexaremos abajo de esta entrada, tocando este mismo tema de una forma abierta, sincera y con el corazón en la mano, al mismo tiempo expresando nuestra preocupación en lo concerniente al tema de la pederastia, movimiento que empieza a identificarse como válido y que ya tiene su bandera y busca unirse al movimiento LGBT.

Canales como Tedx ya empiezan a permitir ponencias como ésta: La pedofilia es una orientación sexual natural

 

Dejando a su consideración este testimonio, que nos muestra el grado de destrucción que el enemigo puede generar en las familias de las personas que siguen sus doctrinas, anexamos el video también para su consideración.

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