Lo que debes saber

Cuando el amor estilo nueva era elimina el juicio justo

El pensamiento de la nueva era de “solo amor, no hay castigo, no hay infierno ni condenación” ha sido uno de los más grandes engaños. El falso amor tipo nuevaerismo piensa que el amor no corrige, todo lo acepta, y esto está muy lejos de lo que es un amor balanceado, completo y muy comparable al amor de un Padre hacia sus hijos. Si un buen Padre corrige y no permite ciertas cosas a sus hijos, ¿porqué pensar en la noción de un Dios de solo amor, sin correcciones y que permite todo, incluso el pecado?

La creación de nuestro Dios requiere de orden. Cualquier falta de orden a sus lineamientos crea falta de armonía y destrucción. Por ejemplo en un cuerpo humano, la enfermedad representa una disfuncionalidad. En este caso, la creación necesita orden tanto como un cuerpo humano lo necesitaría, o tal como una familia.

Muchas personas tienen muchos problemas con la idea de un “juicio”. A nadie le gustan los juicios y las evaluaciones, tal como a los niños no les gustan los exámenes finales y enfrentar la posibilidad de quedar reprobados. Nadie se siente listo para enfrentar cara a cara la consecuencia de sus acciones, y la vida en el mundo material es el terreno perfecto para que piensen que se pueden salir con la suya, y realizar acciones injustas o crueles, y nunca recibir el efecto de lo que han causado.

En el mundo espiritual, las personas se han ido alejando de los conceptos de “juicio” pensando que esto no es una postura compasiva y que es condenatoria. Bueno… pues solo podría ser condenatoria si alguien, por sus acciones, se gana la condenación por su libre albedrío. La condenación no pasa unilateralmente y no llega porque sí. Y vaya que si hay un Creador que da oportunidades de salvación, ha sido nuestro Padre, quien envió a su Hijo, a pagar por lo que la humanidad había provocado bajo influencia y engaños del enemigo.

Cuando las personas no entienden que el PECADO lleva a la MUERTE, y sienten que decir esto es condenatorio y es hacer juicios, olvidan que la elección de pecar es de libre albedrío, y que las consecuencias llegarán, si no de manera inmediata, eventualmente o al final de su vida. Un aprendizaje donde los efectos se sucedan rápidamente es de hecho una bendición para una persona, porque serían capaces de entender más rápido las consecuencias de sus acciones elegidas libremente, comparado con quienes no ven las consecuencias rápidamente, pero se arriesgan a darse demasiado tarde cuenta de sus errores, y pierdan la posibilidad de arrepentirse y redimirse.

Algunas personas tienen problemas de pensar que haya juicio al final de una vida y que haya la posibilidad de la condenación de un alma. Estos puntos de vista pueden venir de la necesidad de tener segundas oportunidades para “ahora sí hacerlo bien”, motivo por el cual el tema de la reencarnación suena como un concepto muy tentador. Sin embargo, muy desafortunadamente la humanidad por su propia naturaleza ha necesitado lecciones muy fuertes. La humanidad tiende siempre a necesitar lecciones muy duras, debido a la dureza de su corazón.

Hay que entender que la creación es como una gran familia. Imaginen no disciplinar a los hijos. Dejarlos que hagan lo que quieran incluso si lastiman a otros o se comportan mal. Permitirles todo. Nunca mostrarles las consecuencias a sus actos. Los niños crecerían en un caos sin poder volverse balanceados, productivos…

El orden no significa ser “perfectos” siempre. El Padre sabe que como humanos, nos equivocamos. Pero hay acciones que provocan mucho dolor y destrucción, y son acciones que dejan huellas que son muy difíciles de borrar. Tal como una bomba atómica dejará efectos de radiación no solo para el planeta pero alrededor de él, el pecado causa un daño en a uno mismo y a los demás. El pecado genera un daño. Hacer lo que dice la nueva era, pensar que todo son solo lecciones y que no hay pecado, deja en tremenda vulnerabilidad a quien recibe la falta, y en total ceguera a quien la realiza, quien luego realizará lo mismo o cosas peores sin ningún tipo de remordimiento.

Un exceso de empatía o una empatía mal entendida resulta en falta de balance. Por ejemplo, una mujer que por ser muy dadivosa y amorosa, crea una falta de balance en sus relaciones con el sexo opuesto, ya que ella da y da y si la pareja es abusiva, tomará y tomará de ella. La gente podría pensar que esta mujer es generosa, sin embargo eventualmente esta actitud la llevará a un grado de destrucción si la pareja falla y ella se queda con las manos vacías. Ella quedará con un hueco a rellenar plagado de resentimientos por todo lo que dio y jamás se le regresó.  Cualquier falta de orden es injusticia, y eso no es lo que nuestro Creador quiere.

La Justicia es lo que el Creador desea. Nunca quiso que su creación aguantara todo. El es como el Padre que puede dar amor pero también disciplina a sus hijos. No permitiría que un hijo lastimara al otro solo con la excusa de que ambos son de su creación. Incluso si el niño que lastima al otro pide disculpas, hay una consecuencia. No hay aprendizaje sin ello. Si nunca hubiera consecuencias, el hijo crecería siendo destructivo y sin balance, ganándose su propia destrucción.

Cualquier persona que sufre de un desbalance ( injusticia ) termina con sentimientos de vacío y desea tener una compensación. Tomará tiempo para alguien a quien se le robó, maltrató, abusó, mintió, etc recuperarse, pero el daño está hecho, debe ser reparado, y mientras la víctima trabaja duro en recuperarse de los efectos de una falta cometida en su contra, el agresor deberá pagar el desbalance provocado tarde que temprano, de alguna otra manera y forma.

Como humanos, nos gusta mantener la idea de que no existen las consecuencias. Asesinos con dinero piensan que pueden salir de la cárcel y vivir una vida normal después de sus acciones. Aunque pudiera parecer que éste es el caso, la acción realizada eventualmente se tiene que resarcir, sin importar cuánto tiempo se tome o como llegue, a menos que se arrepientan sinceramente y pidan que su pecado sea perdonado a través de Jesucristo quien pagó por el pecado de todos. Por lo general entre más tiempo tome, es como si se acumularan intereses, si la persona al recibir un correctivo se ensaña por su ego en decir : no pasa nada, sigo viviendo mi vida sin cambiar… el correctivo siguiente ya viene con intereses añadidos, hasta la posibilidad de no quedar redimido al momento de la muerte y evaluación de sus acciones.

Nuestro Creador puede perdonar hasta el peor pecado si las personas expresan un sincero arrepentimiento y demuestran con su vida que aprendieron la lección. Pero el empeño en no entender es lo que provoca, a veces de modo implacable, llegar hasta las últimas consecuencias. Solo un Padre en una familia puede evitar o recortar el castigo… igual solo el Padre Celestial decide lo que es necesario hacer si no ve un crecimiento en los hijos hacia las lecciones de amor que están detalladas en su Palabra.

Por ejemplo en el caso de Egipto y la liberación de Moisés… los Egipcios habían matado bebés de sus esclavos por años de la peor manera. Cuando se pidió la liberación, el faraón en un despliegue de ego no quiso dejarlos ir. Ni las manifestaciones más espectaculares ni las plagas, nada lo hacía ceder. Tuvieron que morir los hijos de los Egipcios para que cediera y de manera justa, dejara ir de la esclavitud al pueblo de Moisés.

Esta es la naturaleza humana desafortunadamente.

Tal como en una familia hay niños gentiles que solo con decirles una vez las cosas obedecen y entienden, hay niños que necesitan de mucho más para entender. Hay almas muy gentiles que por su conexión sincera con el Padre, pueden entender la bondad y respetar la autoridad y sabiduría de su Creador. Pero no todas las almas son así.

Muchos humanos en su arrogancia, e influídos por las entidades caídas alrededor de ellos, han llegado a enfrentarse a su creador, burlándose de él y desacreditándolo, cuando cada respiro que sale de sus pulmones es la voluntad de su Creador. Imaginen a un padre de familia al que sus hijos le escupen, se burlan de él, se ríen de él, le ignoran, pero él sigue trayéndoles comida y vestido a sus hijos. Si esto pasara aquí en cualquier familia que conozcamos, la gente pensaría que ése padre se pasa de bueno, que aguanta y espera demasiado para disciplinar… quien se asuste de los correctivos de nuestro Creador es porque no se ha fijado en su infinita paciencia… porque como humanos, a la primera ya estamos aplicando correctivos a los hijos hasta por venir de mal humor del trabajo… el Padre ha sido realmente excesivamente paciente… ¡no nos vaya a pasar como el niño que nunca lo castigan y cuando el Padre ya tiene que aplicar disciplina, se asusta y dice que su padre es un tirano!

Las entidades caídas y las enseñanzas Luciferinas promueven la LIBERTAD sobre todo. Porque para ellos, la ley del libre albedrío les permite hacer lo que quieran, incluso maldecir y escupir sobre su Creador. Y le han vendido ésta idea de “libertad” que ya se parece más a un libertinaje, a la humanidad, quien ahora también la sigue. No es casualidad que la estatua más conocida en Estados Unidos es la de la “libertad”. Una libertad que se ha entendido como una justificación para traspasar los derechos y el balance de otros, como pasa en el planeta una y otra vez. Los caídos odian la JUSTICIA porque aunque quieren tener libertad, no quieren ser responsables de sus acciones.

Nuestro Creador es el perfecto balance entre amor y justicia. Pero para los humanos, cuando se habla de que Dios es amor, sonríen y bailan… pero cuando se habla del lado justo, disciplinario del Creador, se le condena de tirano que impone leyes y que juzga sus actos. Si tan solo la humanidad se viera reflejada en el comportamiento de un niño al que le gustan los regalos de los Papás pero se enoja cuando lo castigan… verían que lo que decimos que la humanidad está al nivel de madurez de un niño está muy bien fundamentado.

Y es por esto que los humanos tienden a buscar el lado cómodo primero, pues se les ofrece libertad total y todo se vale, y aparentemente sin consecuencias. Tal como un niño que prefiere a un Papá que es chistoso, no lo disciplina y le da todo lo que quiere, pero se aleja del que lo reprende, le enseña, lo disciplina. Hasta que el niño crece y ya entiende, se dá cuenta quién realmente lo amaba y quería lo mejor para él, y quién solo quería ganar su preferencia pero no le importaba su futuro realmente.

De nuevo, la Creación no es tan diferente a lo que es una familia. Ojalá con éstos ejemplos puedan ver que la parte del “juicio” no es una condenación, es simplemente algo JUSTO. Tal como nosotros aplicamos exámenes finales en las escuelas y nadie acusa a la escuela de falta de compasión por hacerlo.  Imaginen si por ejemplo una víctima de violación le cuenta a su Papá lo sucedido y él le dice al respecto : “Nahhh no importa, no te pasó nada…Todo son lecciones”  y deja que el violador quede sin castigo. ¿No les parece una forma muy rara de clemencia y empatía? ¿donde queda la empatía hacia la víctima ?

Si quieren un juicio “justo” cuando mueran, tengan una vida justa. Si prefieren hacer de todo ahora y pagar después, aplicará lo mismo que con sus tarjetas de crédito… disfrutan ahora y luego se les vendrán las deudas encima y con intereses.

Y pese a todo, el Creador está lleno de compasión y amor, como un Padre MUY paciente. Mandó a Jesucristo a pagar por los pecados de la humanidad. Pero el Padre no dejará las lecciones de lado si son necesarias.  Las lecciones actuales son duras porque el humano ha endurecido su corazón de tal modo que solo así abren los ojos. El tamaño del catalizador vá en función del tamaño del ego a romper. Todo es correspondiente y medido en total justicia, y no habrán almas que puedan quejarse al final de sus vidas de las consecuencias que hayan sembrado con sus acciones en vida.

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