Lo que debes saber

Sexo y contagio espiritual : la perspectiva de la Palabra de Dios

En nuestra sociedad actual el sexo es glorificado como si fuera algún tipo de meta en la vida. Ésa no es la manera como Dios quiso que fuera. No quiero implicar que el sexo es algo malo en sí mismo. No lo es, es algo maravilloso si se practica de acuerdo con el plan de Dios. Sin embargo, Satanás también tiene un plan y el sexo es uno de los elementos de su kit de herramientas. Esto es porque la persecución demoníaca y la opresión pueden transferirse de persona a persona durante el sexo.

En Mateo 19:5 Jesús dijo que el esposo y la esposa serán una sola carne. Dios quiso que un hombre y una mujer se casaran y tuvieran sexo dentro del matrimonio y no antes. El acto sexual es en realidad un matrimonio a los ojos de Dios. Aquí hay un ejemplo Bíblico de esto:

Gen 24:67 Y Isaac la trajo a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca, y ella se convirtió en su esposa; y la amaba.

Está claro que el acto sexual los hizo esposos. Si se hace según el plan de Dios, y si ambos están conectados con Dios y tienen al Espíritu Santo viviendo en ellos, el esposo y la esposa entran en un matrimonio puro, no llevando ningún apego demoníaco de encuentros sexuales previos. El único espíritu involucrado en su matrimonio es el Espíritu Santo y su matrimonio será feliz por ello.

El sexo casual por el contrario tiene el efecto opuesto. Satanás ama el sexo casual y tiene a sus agentes en Hollywood promoviéndolo con celo, ya que le es muy útil para propagar su infección espiritual. Cuando un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales, los dos se convierten en una sola carne y cualquier apego demoníaco que uno tiene es ahora compartido por el otro. Un montón de parejas sexuales aleatorias significa un montón de apegos demoníacos.

La revolución sexual fue inventada por Satanás y fue promovida por Hollywood. La revolución sexual era básicamente un dispositivo de difusión y compartición de demonios.

Si entiendes este aspecto de los demonios y el sexo muchas escrituras en el Antiguo Testamento de repente tendrán sentido para ti. Pero advertimos que no siempre entender la verdad es algo sencillo. Muchas personas se han asustado de la dureza de ciertos pasajes Bíblicos, asignando crueldad y genocidio a lo que en ellos se nos narra. Es importante, antes de tocar unos de los pasajes más delicados y que hacen a mucha gente rechazar las Escrituras, y que ha dado pie a todo tipo de malas interpretaciones, que pongamos las cosas en contexto.

Desde que la humanidad cayó, e incluso antes, el Padre había estado tratando de prevenir, advertir y evitar que la humanidad se metiera en problemas que iban a desencadenar mucho dolor y sufrimiento a la humanidad. El Padre no puede detener el libre albedrío de su creación y debe permitirle tomar sus propias decisiones. Son las decisiones del humano las que lo han llevado al dolor en que se encuentra, nunca han sido las de Dios. Dios ha permitido a su creación elegir entre el camino de Dios o el camino de Satanás, y es obvio que quienes transiten el camino de Satanás terminen corrompiéndose y destruyendo no solo sus vidas, sino las de los que los rodean. En el caso de Caín, podemos ver en Génesis cómo Dios le dio la oportunidad de arrepentirse, y ante su negativa, se desencadenó el drama por el cual su linaje quedó totalmente controlado por Satanás y sus ángeles.

En el caso de la muerte de humanos, hay que entender y poner en perspectiva lo que sucedía :  los humanos estaban realizando sacrificios humanos para satisfacer a sus falsos dioses. Sacrificios de bebés quemados a Baal eran una práctica común que se realizó en cantidades enormes de niños. Y cabe mencionar que los sacrificios humanos perpetrados por adoración a Satanás siguen hasta la fecha, nunca se han detenido. También sacrificaron muchos niños en Egipto para evitar la reproducción del pueblo elegido de Dios y por tanto evitar el cumplimiento del plan de la redención, y volvieron a hacerlo cuando Jesús ya había nacido, durante el reinado de Herodes.  La inquisición mató a miles de Cristianos por promover la lectura de la Biblia. El enemigo mató y siguió matando para avanzar su agenda de perdición de la humanidad, a través de humanos que lo escuchaban.

 Sacrificios humanos sin sentido, a los “dioses serpientes” también fueron comunes.

En el caso de nuestro Padre, a fin de tener una forma de simbolismo y de entendimiento de la ley del pecado y la muerte ( todo pecado trae la muerte) se instituyó que fuesen animales los ofrecidos, y esos mismos animales eran luego consumidos como alimento, por lo cual no tiene comparación posible con los sacrificios humanos. Una vez que Jesús se encarna y logra la redención, ya no son necesarios sacrificios de animales, y muchas leyes ceremoniales del Antiguo Testamento quedaron sin necesidad de su aplicación. A la fecha actual, la redención es un regalo tan simple y sencillo que cualquiera la puede tomar, si es que logra tener la humildad y la disposición de reconocer al Creador y obedecerle. Quien no lo logre, automáticamente se considera alineado a Satanás y por tanto por su propio orgullo y libre albedrío, se alineará también con el desenlace final del lago de fuego.

Por el otro lado, la Biblia menciona algunos pasajes muy duros en el Antiguo Testamento sobre las guerras que los Israelitas enfrentaron a fin de recuperar la tierra prometida, el lugar donde era necesario que Jesucristo naciera. Todas esas guerras se realizaron porque esos pueblos paganos con toda intención se establecieron en la tierra prometida, para evitar la venida de Jesucristo, y su objetivo principal era la destrucción del pueblo en el cual se encarnaría Jesús. Cuando los Israelistas fueron comandados de ir a la guerra, y de matar a la gente de esos pueblos, había razones de mucho peso, y lo que la gente debe entender es que de no haber librado tales guerras y ganado sobre el enemigo, la humanidad se hubiera perdido completamente.

Mucha gente habla sin entender las razones de lo comandado en el Antiguo Testamento y la severidad de los castigos por desobediencia o por mezclarse con los pueblos paganos… lo cual la misma Biblia llama “contaminación”, porque una vez entendiendo que se estaba llevando a cabo un contagiadero de demonios a través de las prácticas de los pueblos paganos, se entenderá las razones de tales acciones en el Antiguo Testamento. Simplemente veamos que una persona que practicaba brujería, que fornicaba, que adulteraba, era condenada a morir. Las leyes tan estrictas del Antiguo Testamento eran necesarias en ese momento, puesto que Jesucristo no había nacido aún, y cada una de éstas prácticas provocaba una alineación con el enemigo y obviamente la pérdida de la vida eterna. Actualmente, esos pecados o prácticas paganas siguen abriendo las puertas al enemigo, pero ya habiendo venido Jesucristo, cada humano decide con quién se alinea por libre albedrío, y al aceptar a Jesús y reconocerlo como Señor y salvador,  conocer al Padre y seguir su voluntad arrepintiéndose de los pecados y comprometiéndose a cambiar para bien, tal alineación con el enemigo puede detenerse y revertirse totalmente.

Para entender el peligro enorme del contagio sexual de demonios, tenemos que citar un muy duro pasaje Bíblico:

Números 31:15-18 

15 y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres?16 He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.17 Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños; matad también a toda mujer que haya conocido varón carnalmente.18 Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis con vida.

Lo que sucedió fue que los capitanes de Israel estaban regresando de una victoria contra los madianitas y habían guardado a todas las mujeres. Moisés dijo que no, sólo las vírgenes. Los madianitas adoraban a dioses falsos, es decir a demonios, y estaban totalmente al servicio de entidades caídas. Una mujer madianita que había tenido relaciones sexuales probablemente llevaba un apego demoníaco que se extendería a cualquier hombre que la tomara como esposa. Este pueblo eran adoradores de Baal, entregaban a sus hijos al fuego, y abrían todas las puertas para quedar controlados por Satanás. Desafortunadamente, con la proliferación del neo-paganismo, nueva era, metafísica, etc la humanidad está volviendo a un punto similar a ésos tiempos. Actualmente es muy difícil encontrarse con un verdadero Cristiano que lleve al Espíritu de Dios dentro, y un enorme porcentaje de la población ya está desconectada del Creador y por tanto son “hijos” espirituales de Satanás.

El enemigo conoce la importancia del sexo para tentar y para desviar a los hijos e hijas de Dios. Las prostitutas del templo eran comunes entre los paganos en tiempos Bíblicos. Un adorador de un dios o una diosa vendría al templo pagano, haría una donación y tendría sexo con la prostituta del templo. Estos eran adoradores de dioses demoníacos y sacerdotisas de dioses demoníacos. Gente con puertas demoníacas ampliamente abiertas. La prostituta del templo y el adorador se convertían en una sola carne y cada uno recogía cualquier apego demoníaco que el otro tuviera. Esto fue probablemente creado por Satanás para ser una herramienta de difusión de demonios antiguos. La referencia más temprana a las prostitutas del templo está en la epopeya babilónica de Gilgamesh cerca del 1500 AC y tristemente la práctica sigue en algunos lugares paganos. Mucho del actualmente denominado Tantra es una práctica similar, y las modernas sacerdotisas de la diosa (el aspecto femenino de Lucifer) propagan sus contagios espirituales a través de su libertinaje sexual. Esto explica que muchas mujeres en la nueva era son llamadas al sacerdocio de la diosa, ya que a través de ellas, el contagio de lazos impuros a otras personas se realizaría con facilidad.  La nueva era promueve y apoya “la libertad sexual” y los actuales grupos liberales que apoyan la agenda LGBT también están provocando un gran contagio espiritual.

Otro ejemplo de contagio espiritual lo tenemos con el rey Salomón, quien comenzó su reinado honrando a Dios, e Israel prosperó bajo su liderazgo. Más adelante en su reinado, Salomon empezó a hacer cosas necias y comenzó un camino cuesta abajo, que lo llevó a comulgar con demonios. ¿Que pasó? Salomón comenzó su caída cuando tomó esposas de naciones paganas. Estas mujeres eran adoradoras de dioses demoníacos, con puertas demoníacas (portales) muy abiertas. Cuando Salomón tuvo relaciones sexuales con ellas, se convirtieron en una sola carne y los apegos demoníacos que las mujeres tenían eran ahora compartidos por Salomón. Fue cuestión de tiempo que Salomón empezara a adorar a los mismos dioses paganos.

Una persona controlada por los caídos se convierte en un portal de acceso en sí misma. Es por esto que personas nuevaeristas dicen ser ellos mismos los portales de seres “de luz”. Igual que una persona que ofrece reiki, que canaliza o una persona que lee el tarot, se convierten en portales. A través de ellos se realiza el contagio espiritual masivo, y es por ello que algunos piden solo meditar con una foto de esa persona, porque esa persona es un portal.

La mayoría de nosotros hemos visto esto suceder: una pareja tiene un matrimonio feliz y razonablemente estable. De repente las actitudes cambian, los temperamentos se vuelven inestables e incluso las personalidades parecen diferentes. La pareja se aliena una de otra. A menudo lo que ha ocurrido es que uno de los dos ha cometido adulterio y en el proceso ha recogido una entidad demoníaca que ahora lo controla. La parte infectada entonces puede extender el demonio al cónyuge. En este punto, el demonio puede controlar al matrimonio, atacando el pensamiento de la pareja, poniéndolos a uno contra el otro.

Los demonios son una enfermedad venérea espiritual. Desde que Caín pecó y dejó entrar la influencia de Satanás en él, empezó a propagar sus prácticas a sus descendientes, así como todos los espíritus familiares adquiridos a través del pecado y de las prácticas paganas.

1 Corintios 6:16 nos dice muy claro:  ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

Se necesita a Dios para cortar de los lazos del alma impuros, de los que solo serás libre si verdaderamente te entregas a ti mismo/a a Dios. Jesús te limpiará de entidades y liberará los lazos impuros de las personas con las que estuviste. Sabrás que has sido cortado de ellos cuando sientas libertad en tu espíritu y ya no sientas obsesiones ni nada insano por una persona.

Cuando tienes sexo con alguien, compartes más que sexo e intimidad. Transfieren energías. Pueden dejar algo negativo y malo sobre ti y dentro de ti. Tener sexo “te hace una carne”, y eso es algo que debe reservarse para el matrimonio, y obviamente por ello se anima a los hijos e hijas de Dios a no unirse a personas no creyentes. Pablo en sus epístolas llegó a contemplar los casos en que una persona creyente ya hubiera estado unida a un no creyente. No era el caso ideal, sin embargo anima a la persona a quedarse unida ya que eso podría ayudar al no-creyente eventualmente a volver a Dios. Sin embargo, como regla general y de preferencia, se anima a no tener un yugo desigual y que la persona con quien se unan comparta la fé en Jesucristo y la creencia en Dios, conozca las Escrituras y las ponga en práctica en su vida. De otro modo, se está repitiendo exactamente lo sucedido desde Génesis 6 : la contaminación de los creyentes con los no-creyentes o adoradores de los caídos.

Sabemos que todo esto es cierto, porque muchos de ésta comunidad lo vivimos. Sabemos de primera mano que mucho del contagio espiritual llega por las relaciones sexuales con personas controladas por el enemigo. Esto es otro de los objetivos del programa de la “Llama Gemela” que genera relaciones malsanas, casi siempre muy sexuales y pecaminosas, con personas también controladas por sus prácticas de la nueva era.

Incluso en la nueva era se habla de la transferencia de energías negativas y del corte de lazos energéticos con personas “negativas”… Lo que la nueva era falla en explicar deliberadamente, es de dónde salieron tales energías, indicar que son demonios, y cuál es la única forma de eliminarlos, que es a través de Jesucristo… y de dejar precisamente la nueva era y sus prácticas.

Por tanto, nuevamente la Biblia explica lo que desde hace tanto tiempo el humano no sabía cómo explicar.  El contagio y parasitación sexual tienen su origen con el intercambio energético entre una persona controlada por Satanás durante el intercambio sexual, que los convierte en UNO con la pareja. De allí que Dios pidió a sus hijos (los hijos de Dios… y NO, los hijos de Dios de Génesis 6 NO eran ángeles, sino humanos alineados con el Padre) que NO se unieran con las hijas del hombre (mujeres paganas) y desde allí la insistencia por evitar tales uniones y que los hijos e hijas de Dios disciernan muy bien antes de casarse, y también eviten las relaciones sexuales fuera de un matrimonio con alguien que comparta su misma fe y conexión al verdadero Dios.

Nada de lo que nos pide nuestro Creador es por capricho. Si te pones a analizar… hay muchas razones objetivas y de peso para considerar obedecer a sus mandamientos. 🙂

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