Testimonios

Del catolicismo al ocultismo y a la cábala: testimonio

Un nuevo testimonio de otra valiente hermana que nos narra su camino fuera del catolicismo, del ocultismo y de la cábala, y cómo ha ido llegando a la verdad en Cristo.

Nací y crecí en una familia católica. Siempre me obligaron a ir a la iglesia, a rezar el rosario y aprender y repetir oraciones que yo no entendía. Además, las estatuas de las iglesias siempre me parecían tenebrosas.

Recuerdo que cuando era niña siempre me despertaba a mitad de la noche con mucho miedo; incluso tengo vagos recuerdos de que podía ver o sentir presencias y eso me daba mucho terror. Antes también, era sonámbula y llegué a tener pesadillas muy vívidas.

En mi historia familiar más directa, hubo muchos pecados como incesto, alcoholismo y asesinato. Además, tuve una bisabuela o tatarabuela santera que era muy buscada por gente con dinero y poder. Desconozco mi historia familiar más antigua.

Con el paso del tiempo dejé de sentir y ver presencias, y dejé de ser sonámbula. Tenía pesadillas de vez en cuando, y aprendí a no tenerle miedo a la oscuridad.

A los 19 años tuve un aborto planeado porque me embaracé por descuido. Creo que nunca le pedí perdón a Dios. Mis papás no fueron muy exigentes respecto al tema religioso, más bien eran más científicos, ellos son doctores, así que me apoyaron con este tema y nunca hablamos de la condenación y el pecado que cometí. Este fue de mis primeros grandes pecados, aparte de tener relaciones fuera del matrimonio, pero en ese momento no lo sentí así. Ahora que lo pienso, esto fue la semilla que abrió la puerta al mal y a todo lo que me sucedió después.

Por ese tiempo, compré en una librería un juego de consulta de cartas de brujas donde se detallaban instrucciones para consultar estas cartas. Así, inocente cómo un juego, empiezas a caer.

Otro de mis primeros acercamientos con lo oculto, vino por mi madre. Al principio recuerdo que siempre comentaba que iba a ver a una bruja o brujo, a hacerse unos trabajos, etcétera. Recuerdo que esto me daba mucho coraje, que yo lo veía muy mal y hasta en contra de Dios. Una vez, ya después de tiempo de estar metida en la nueva era, recuerdo que por su insistencia fui a ver a un santero. No me gustó nada. Recuerdo que también unas amigas estaban fascinadas con la lectura del tarot y hasta las acompañé a una lectura, igual por su insistencia. Ni el tarot ni la consulta de brujos o santeros, llamaban mi atención. Esto fue cambiando mientras más me metía en la nueva era.

Comencé a ver completamente normal consultar y pagar por consultas de brujos, brujas, lectura de tarot, adivinación, etcétera.

A los 21 años conocí a un hombre drogadicto y alcohólico, que me volvió loca de amor y por el perdí muchas cosas. El era un promiscuo que me llevo a explotar mi sexualidad y vivirla de una manera irresponsable. Me enseñó el sexo anal, que al principio no me gustaba nada, pero después de años, aprendí a desearlo. Además, probé la marihuana y me hice un tiempo afecta a ella. También probé otro tipo de drogas como el LSD. Me hice a la costumbre de fumar marihuana antes de cualquier relación sexual, lo que me facilitaba desconectarme y vivir el placer al máximo.

Me alejé completamente de la iglesia católica, ya nunca rezaba, me cuestioné mucho a Dios.

Este hombre me hizo mucho daño y siempre fue infiel. Cuando me di cuenta de esto, me destrozó. Recuerdo que basábamos nuestra relación en salir a beber y eso más sus actitudes, me llevaba a tener unas reacciones como de loca: me paraba al borde de una terraza como retando a todos, me ponía a beber con los hombres de estacionamientos, manejaba en ese estado, me peleaba a golpes con él… El alcohol siempre me ha hecho mucho daño.

Por lo tanto, al darme cuenta de mis conductas y del daño que había permitido a hacerme, me di cuenta que la del problema era yo. Pero de nuevo, en lugar de buscar una respuesta en Dios, me acerqué a una enseñanza que me hiciera descubrir la luz en mí. Conocí el Reiki. Hice mis primeros 3 cursos de reiki, mis iniciaciones y meditaciones, trabajé con símbolos y energía y por un momento me sentí muy bien y creí que había encontrado mi respuesta.

Después de haber estudiado el reiki, recuerdo que me sentía muy deprimida. Recuerdo que me sentía vacía y que nada en este mundo tenía sentido. Mi maestra de reiki me comentó que era normal porque te estabas deshaciendo de viejos patrones, así que lo dejé pasar, pero nunca antes en mi vida me había sentido tan gris. También recuerdo que la sensación de las presencias regresó. Me despertaba con terrores nocturnos y con la sensación de estar teniendo conversaciones con algo o alguien. Me despertaba también muy ansiosa con la sensación de que algo o alguien quería subirse a mi cama. Fueron cosas muy feas. Recuerdo que una vez inclusive, sin terror ni nada, desperté en la noche y me acomodé para seguir durmiendo, pero no pude hacerlo porque clarito escuchaba una respiración que no era la mía, como de un ser que estaba durmiendo pacíficamente cerca de mí.

Total, que todas estas cosas me hicieron alejarme del reiki, y además después de un tiempo, ya no me sentía tan conectada cómo al principio. Así que lo dejé por la paz y continué buscando ese algo que todos necesitamos pero que somos tan necios e ignorantes, que no buscamos en Dios.

Durante todo este tiempo, este hombre siguió conmigo. Era como si no nos pudiéramos separar. Él no dejaba de hablarme o buscarme y yo no podía decirle que no. Llegué a aceptar sus infidelidades y a normalizarlas y normalizar también su maltrato. Además, empecé también por mi parte a darme la libertad de tener las parejas sexuales que yo quisiera, a empoderarme sexualmente. He vivido y crecido en un mundo que alaba la liberación femenina y te animan a tener todo el sexo que quieras, a mostrar tu cuerpo sin pudor, a abortar, a hacer tu voluntad y creer que tú tienes todo el poder.

Así fue que me perdí. Perdí mi camino y mis valores, ya no sabía cuáles eran mis metas, no tenía sueños ni objetivos. Simplemente vivía el momento al máximo con la creencia de que si era una persona “buena” entonces cosas buenas me iban a pasar, la ley del karma.

El karma, la reencarnación y las vidas pasadas… parte del engaño promovido por las religiones orientales.

Estudié un poco sobre el cuarto camino, pero no me gustó. También fui a meditaciones budistas, incluso un retiro de silencio, templos de krishna, pero tampoco me llamó tanto. Hice un curso de runas, y practiqué un par de lectura de runas, pero tampoco profundicé demasiado. Aun así, siempre procuraba meditar y estar en “sintonía”.

Después mi familia me acercó a la cábala. Y por un momento esto pareció ser la respuesta buscada. Estuvimos unos meses como familia, estudiando la cábala y meditando con el Zohar, repitiendo palabras que no entendíamos. Fue con la cábala que comencé a tener a despertar otro tipo de aptitud psíquica. Comencé a tener algo que pienso eran visiones sobre mundos futuristas, vidas pasadas. Visiones que tenía después de estudiar la cábala y fumar un poco de marihuana. Pero como todo, me alejé porque seguía sin sentir una respuesta satisfactoria.  

Las cosas se pusieron difíciles con mi pareja, tuve otro aborto de él porque me descuidé y después de eso, terminamos. Así que aquí empezó lo nuevo. Aparte de todas las parejas que yo tuve mientras seguía siendo su novia y de todas las parejas que él tuvo en el mismo periodo, lo que creo que significa ya un buen nivel de parasitación, comencé a desenfrenarme al terminar con él y sentirme de alguna manera más “libre y empoderada”. Esto se tradujo en el aumento de mi número de parejas, la mayoría sin protección, lo que me puso no solo en peligro físico, sino mental y espiritual. Al día de hoy, calculo que en mis treinta y un años he tenido aproximadamente 35 parejas sexuales.

Tuve mucho sexo irresponsable, sexo anal y sexo con personas del mismo sexo. Recuerdo que tener sexo me desconectaba, recuerdo que me transformaba en otra cosa, recuerdo como en el acto yo sacudía mi cabeza y sacaba la lengua haciendo caras de inmundicia. Era como si no fuera yo misma, en ese momento me sentía muy carnal y llena de placer. Terminando esos actos, me daban medo mis reacciones, pero trataba de no pensar demasiado en eso.

Retomando el tema de las vidas pasadas, a pesar de que no fui constante con el estudio de la cábala, supongo que algo ha de haber quedado en mí. En aquel momento no lo veía como algo malo, ni siquiera le daba importancia, pero me sucedió con mi última relación de pareja que cuando tenía sexo con él, me pasaba muy seguido y generalmente después del orgasmo que me iba a mi vida pasada con él.

La relación con él era muy diferente. Mi nueva pareja es una persona fiel, pero aun así seguía siendo muy tóxico. Se declara ateo, fuma mucha marihuana y consume otro tipo de drogas alucinógenas, depende la ocasión. Ha jugado con la ouija y ha tenido también muchas parejas sexuales. Siempre que salíamos juntos yo me drogaba o me ponía muy borracha, incluso teníamos salidas en las que consumíamos LSD y teníamos sexo por horas. Yo nunca le fui fiel, incluso seguía teniendo sexo con mi ex (mencioné que yo sentía imposible alejarme de él).

Me comencé a acercar al chamanismo en mi afán por sanar y encontrar una respuesta. Hice varios temazcales, dos ceremonias de ayahuasca y dos ceremonias de peyote. Mi primera experiencia con la ayahuasca fue para mí muy mágica. La sensación que me provocó era de éxtasis. Lo hice con un grupo de gente joven. El guía hacía cánticos y tocaba el tambor. Los sonidos me hacían según yo ver la “geometría sagrada” de la que tanto se habla. Recuerdo haberme sentido unificada a algo. Lo digo porque tenía la sensación de que todos estábamos unidos a un solo ser. Recuerdo haber visto también varias figuras que parecían ser serpientes. Y recuerdo haber tenido sensaciones de risa maniática, como si algo estuviera jugando conmigo, con mi cuerpo. Terminando la ceremonia me sentía muy bien. Según yo esa conexión que había sentido me había enseñado algo.

La primera toma de peyote me la pasé dormida. Así que no tuve sensaciones. Pero terminando la toma, hicimos temazcal. El temazcal nunca me provocó ninguna sensación especifica. Mis primeras tomas de plantas medicinales, las hice con gente inexperta, que hacia esas sesiones porque les interesaba, pero no porque estuvieran preparados.

Después recuerdo haber conocido a una familia de chamanes, criados en la costumbre y estudiados. Así que la segunda toma de peyote, fue realmente interesante. Recuerdo haber tenido la sensación de electricidad por todo mi cuerpo, algo tan fuerte que no pude mantenerme en pie. Ahora sé que esto fue mi primera sensación de kundalini.

Ninguno de los participantes tuvo una reacción tan fuerte como la mía. Los chamanes estaban muy felices, todos me felicitaban y me decían que era muy fuerte. Después entendí que para ellos la fuerza radica en qué tanto te sueltas para permitir que los espíritus ingresen en ti. Para mí, creo esa noche entró un espíritu en mí. Claro que eso no lo entendí hasta después.

La segunda toma de ayahuasca fue terrorífica. Claro que en ese momento no lo recuerdo así, pero ahora gracias a Dios puedo ver la verdad. Fue muy fuerte, recuerdo que esa noche ingresaron muchos espíritus en mí y vi a mi lado una especie de ser que no podría definir su forma. No estoy segura de cuantos, solo recuerdo haberme sentido muy débil, pero sigues consciente por el efecto de la ayahuasca. Recuerdo haber estado sentada y de repente sentir espasmo por todo mi cuerpo, una sensación de que todo se te pone tieso. Los espasmos cada vez duraban más y eran más intensos. Al final tuve espasmos en los que dejaba de respirar y mi cuerpo se ponía como lo que pintan todas las películas y programas que cuando algo se mete dentro de ti, es como que estiras los brazos y tu cabeza se va hacia atrás y tu boca se abre. Al terminar esos espasmos, terminaba llorando, pero no recuerdo haber tenido la sensación de llanto, simplemente recuerdo las lágrimas caer sobre mi rostro. Al terminar la experiencia, no me sentía ni bien ni mal como las otras tomas que tuve.

Cuando empiezas a meterte a las practicas nuevaeristas, al principio te sientes muy ligera, muy desprendida de muchas ataduras de este mundo, de cosas materiales y de sentimientos, por lo que sientes que lo que estás haciendo es bueno. A mí nunca se me quitó el velo de la visión, porque siempre fui muy miedosa, así que nunca vi nada de espíritus ni seres desencarnados. Pero siempre sentía cosas o me era muy fácil visualizar o imaginar.

Después de mi acercamiento a la ayahuasca y peyote, todo cambió. Creo que el Padre ya comenzaba a intentar despertarme y sacarme de la nueva era. Ya ninguna enseñanza me convencía, ya no creía en nada de eso. Nunca escuché ni vi nada. Solo vivía una vida muy desenfrenada y carnal. Nunca canalicé, creo que el empezar a sentir espíritus con la ayahuasca, fue el hasta aquí para el Padre.

Seguía investigando y buscando una respuesta por mi parte, viendo videos de teorías de conspiración, de arcontes, reptilianos, satanistas, iluminatis. Me topé con tanta información sobre cosas tan horribles que ya no sabía que creer. Yo siempre creí en Dios, no era universo ni el ser supremo, para mí seguía siendo Dios el creador. Sólo no lo entendía y me alejé de él y de la oración. Recuerdo que en mi depresión y desesperación por encontrarle un sentido a la vida y al mundo, le supliqué a Dios que me enseñará la verdad y fue aquí que todo cambió.

Me empezó a ir mal en mis trabajos, mi ex seguía en mi vida cómo un “buen amigo” pero aun así me maltrataba y me desestabilizaba mucho y además seguíamos teniendo sexo. Subí de peso, me mudé muchas veces de casa y el dinero nunca me alcanzaba. También me enfermé de la tiroides (pero no lo supe hasta 1 año después), me llené de acné y cicatrices y me dio depresión por el tema con la tiroides, no conocía el amor de pareja y no sentía a mis amistades tan verdaderas. Tenía ya un nivel de estrés y ansiedad muy fuerte. Ha sido la peor época de mi vida.

Llegué a un video de un tal Jonathan Kleck que enseña cosas falsas, pero de alguna manera me hizo considerar sobre Jesucristo y aún recuerdo la sensación tan grande y especial y la revelación tan fuerte que me pongo a llorar al escribirlo. Y de ahí todo fue una reacción en cadena. Y estoy tan agradecida de tener vida nueva y de despertar de todo ese engaño. 

Me hice cristiana porque creo que Jesucristo es el único camino para llegar al Padre. Comencé a entender muchas cosas y muchas verdades del mundo. Descubrí que estaba enferma de la tiroides y comencé a tratarme y a dejar los antidepresivos. Regresé a vivir con mis papás y poco a poco fui retomando el camino.

Al principio recuerdo que al leer de nuevo la Biblia, la entendí de forma diferente. Era como si la verdad siempre hubiera estado ahí, pero yo no la veía. Pero, así como llegó el rush de acercarme a Dios, de repente se me quitaron las ganas de estudiar y de leer la Biblia y escuchar canciones de Dios. Y vino una época de apatía espiritual.

Continué viendo muchos videos de teorías conspiracionales, comencé a creer en la tierra plana, en el rapto, en gigantes, nephilim, etcétera. No me sentía digna del regalo de Jesucristo. A pesar de que ya había vuelto a vivir con mis padres y de que le bajé mucho a mis salidas y fiestas, seguía bebiendo mucho, a veces consumiendo drogas y teniendo sexo fuera del matrimonio. Le he pedido mucho a Dios que me quité esos vicios que sentía imposibles.

Descubrí el canal de Camino al Regreso (2019), volví a leer mi Biblia y estoy haciendo mucha oración. Hemos tirado y quemado una cantidad impresionante de libros y símbolos de la nueva era. La última vez que tuve sexo, ya no me sentí igual, hasta lo rechazaba y no dejé de pensar en Dios y en el error que estaba cometiendo. Creo que esa fue una lección muy grande y seguiré orando para no volver a caer en la tentación. Lo mismo me pasó la última vez que consumí cocaína, ya no me sentí igual y me arrepentí muchísimo. Con el alcohol por la historia familiar sé que tomará más tiempo, aunque confío en que poco a poco lo iré rechazando también. Sé que no soy perfecta y que es un camino complicado, pero no quiero volver a donde estaba, de eso estoy segura. Ha habido muchas pruebas y las seguirá habiendo, pero espero día con día crecer mi fe para no fallar nunca más. También estoy comenzando a tener mis primeros ataques espirituales, y aunque muero de miedo, creo que es porque algo estoy haciendo bien. 

He intentado acercar a mi madre a Jesucristo, y aunque ella ha escuchado y entendido muchas cosas, sigue muy metida en sus creencias católicas, aunque sí rechaza la virgen, creo que todavía no ha entendido que Jesús es el camino, la verdad y la vida. También estoy intentando traer a mi familia de vuelta al camino, por lo menos a mi familia más directa.

Espero que este testimonio ayude a las personas a retomar su camino y entender cosas que no han quedado claras quizás y que tenga mucho alcance. Gracias por su canal y por el gran trabajo que hacen, y si en algo pudiera contribuir, soy materia dispuesta.

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5 comentarios

  • Grasias Padre porque la has rescatado de las garras del enemigo. Grasias porque tuviste misericordia de ella así como la tuviste y sigues teniendo conmigo. Grasias por tantas almas rescatadas quien como tú Señor que has borrado nuestros pecados e iniquidades y nos has limpiado con tu sangre preciosa que tiene poder. A ti sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos que te alabe toda criatura en los cielos y en la tierra.

  • Creo que estamos en él segundo tiempo de trabajo de Satanás cuando ha sido liberado de su cárcel de mil años donde se restringió su influencia y es liberado nuevamente para engañar a todas las naciones y los engañados serán tantos como granos de arena. Actualmente la maldad es casi como en la epoca de Cristo siendo que en decadas pasadas no era perfecto pero habia ciertas bases morales que contenian un poco la explosión de pecado que se ha visto en estos ultimos diez años.

    • Gracias por tu testimonio, gracias por este hermoso canal, Dios todopoderoso nos continúe guiando para seguir adelante.
      Bendiciones para todos.

      • Primeramente gracias a Dios por rescatarnos de las garras del maligno y por permitirnos encontrar éste canal tan hermoso. Gracias a todos los colaboradores por su tiempo. Que Dios nos ayude a seguir fortaleciendo nuestra fe. Gracias por los testimonios.

  • Es un camino que cuesta tiempo! Yo estoy en ello también, muchisimas gracias por tu testimonio, bendiciones para ti y tu familia. 🙂

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